#FS26 12 de febrero – Con motivo de la celebración del Open La Yerbabuena, primera prueba del calendario de la Liga Pro Surfing.es y de la Liga Pro Iberdrola, conversamos con Antonio Sánchez, organizador del evento, para conocer de primera mano el trabajo que hay detrás de una cita ya consolidada en el panorama nacional.
Territorio, valores, convivencia, respeto por el entorno y compromiso con el surf como forma de vida son algunos de los ejes que definen una prueba que, edición tras edición, ha sabido crecer sin perder su identidad. En esta entrevista previa al campeonato, Antonio comparte su visión sobre lo que supone abrir el calendario de los principales circuitos nacionales y sobre el papel que iniciativas como la Liga Pro Iberdrola, con el respaldo de Iberdrola, están teniendo en el impulso y la visibilidad del surfing femenino.
Una conversación que huele a mar, a trabajo bien hecho y a orgullo por una tierra como Barbate, donde el surf se vive con naturalidad, cercanía y una identidad propia que hace de Yerbabuena un lugar especial dentro del calendario nacional.
FS. El Open La Yerbabuena abre el calendario de la Liga Pro esta temporada. ¿Qué significa para la organización y para el territorio acoger una prueba de este nivel y convertirse en punto de partida del circuito nacional?
A. Desde la organización nos sentimos muy ilusionados en ser el primer evento e inaugurar la Liga PRO en ambas categorías. Son muchas horas de trabajo y muchas reuniones por parte del equipo, y estamos con muchas ganas, un año más, de poner el nombre de Barbate en lo más alto del panorama nacional del surfing.
FS. Para Barbate es muy importante acoger eventos de este tipo para dar a conocer el potencial de este precioso pueblo pesquero, con una gran gastronomía, unas playas paradisíacas y un parque natural y marismas que todo el mundo debería conocer. Es por eso que el Open de Surf Yerbabuena es un evento en el que la gente del pueblo se vuelca y está muy ilusionada en recibir a la gran cantidad de personas que vienen para dicha prueba.
Uno de los valores del circuito es acercar la alta competición a entornos donde el surf forma parte de la vida cotidiana. ¿Por qué crees que es importante que este tipo de campeonatos se celebren “en casa” y no solo en grandes escenarios habituales?
A. Barbate se merece esta prueba, lo primero, por la calidad de su ola. Tras once ediciones, este evento se ha consolidado como una prueba marcada en el calendario de los mejores surfers, que no les gusta perderse y nadie quiere faltar a la cita por su entorno y este lugar tan privilegiado: esa grada natural, esos acantilados… jejejejejejejeej, qué te voy a contar de mi pueblo (sin desprestigiar a ninguna de las demás pruebas).
Por eso, no solo en grandes escenarios se pueden realizar grandes eventos. Hay sitios como Yerbabuena, que es un rinconcito con un encanto especial y que todo el que lo prueba, repite.
FS. La Liga Pro Iberdrola ha consolidado un espacio propio para el surfing femenino dentro del calendario nacional. Desde la organización, ¿cómo se vive el hecho de acoger una prueba que impulsa la igualdad de oportunidades y la visibilidad de las surfistas
A. El Open Yerbabuena, desde nuestra primera edición, ha priorizado la igualdad en ambas categorías y para nosotros tienen la misma importancia chicos que chicas en esta prueba.
Por eso, y como organizadores con hijas jejejejejej, es perfecto el enfoque que está dando Iberdrola a los deportes femeninos y esperamos que sea durante mucho tiempo. Además, tenemos un nivelazo en el surf nacional femenino, con deportistas que están destacando por todo el mundo y merecen ser reconocidas y tener más facilidades a la hora de seguir en los tours, temas de sponsors, etc., etc.
FS. Más allá de los resultados deportivos, ¿qué elementos crees que hacen que un campeonato como este deje huella: organización, comunicación, experiencia para deportistas y público…?
A. Los elementos que transmite la competición de Yerbabuena son convivencia, deporte y muy buen rollo. Aquí disfrutamos todos, tanto riders, público como organización. Somos una gran familia y tratamos de cuidarlo todo de la mejor manera posible. Aquí, en Barbate, somos así.
FS. A lo largo de tus respuestas hablas mucho de convivencia, valores y cuidado del entorno. Desde la organización, ¿cómo se trabaja para que un evento de este nivel sea también respetuoso con el entorno natural y con la identidad del lugar que lo acoge?
A. Desde el club Yerbabuena, que somos los organizadores, estamos muy en contacto con las autoridades pertinentes del parque natural, enfocándonos en que el evento produzca el menor impacto posible dentro del parque natural.
Organizamos limpiezas, charlas de concienciación en nuestras presentaciones, etc.
Pero, en realidad, los surfers son gente concienciada con el entorno y no hace falta explicarles nada; cuidan mucho la zona, tanto los locales como todos los que vienen de diferentes lugares.
FS. Después de once ediciones y de ver cómo ha crecido el Open La Yerbabuena, ¿qué crees que hace diferente a esta prueba y por qué piensas que tantos surfistas quieren volver año tras año?
A. Barbate Yerbabuena es mucho Barbate. Somos gente sencilla, humilde y nos gusta hacer las cosas bien y tratar a todo el mundo como buenos amigos. Y, para colmo, esa derecha infinita… y al terminar la sesión o el evento te das un buen homenaje de atún salvaje de almadraba. Creo que esa es nuestra esencia.
FS. Pensando en el después del Open La Yerbabuena, ¿qué te gustaría que quedara en la zona y en los jóvenes surfistas que lo sigan: inspiración, referentes, ganas de competir, sensación de que aquí también pasan cosas importantes?
A. Nos gustaría que quedara, lo primero, el cuidado del entorno y del sitio al que tanto amamos.
Lo segundo, los valores que transmite este deporte, que más que un deporte es un estilo de vida.
Y lo tercero, que mi pueblo no es la mala imagen que muchas veces nos manchan algunos medios y que tanto quieren achacar. Barbate tiene gente buena, trabajadora, grandes deportistas y es un sitio que todo el mundo debería conocer, porque cuando lo conocen se llevan una gran sorpresa.